lunes, 24 de junio de 2013

Era una mujer tan vaga, que cuando se murió, sus amigos pusieron en su tumba: "Aquí continúa descansando..."

Joder, reconozco que esta vez la Popegirl se ha pasado de la raya al no escribir en su blog durante más de un mes, pero he de decir, en su favor, que no ha sido solo culpa de su vagancia.

El nuevo papa Antonio Luis, Fernando José o Paco Pepe, no recuerdo exactamente su nombre, la ha obligado a cerrar su preciosa boquita bajo amenazas legales por uso y disfrute del término sagrado "Pope".

Finalmente, y tras las intermediaciones de su querida madre y ex-catequista, María Soler, todo ha quedado en una simple "excomulgación", la cual, podrá ser anulada gracias a un programa de puntos acumulativos que contempla la realización de una serie de tareas obligatorias:

-Sellar una vez al mes en una de las iglesias oficiales que ofrecen tal servicio, y que deberán situarse a más de 2 kms de su residencia habitual, como acto de penitencia y peregrinación.

-Hacerse una cruz todas las mañanas con agua bendita en la zona trasversal de la oreja derecha. Para ello, y como acto de buenaventura, la Iglesia pone a disposición de esas ovejas descarriladas un nuevo producto, agua bendita embotellada en diferentes tamaños, en consonancia con el tamaño de la oreja o con las posibilidades económicas del penitente.

-Escribir todos los días 5 Padrenuestros, 5 Avemarías y 5 Glorias (el cortito) en el Twitter, bajo el hashtag #soyunamariamagdalenaquehapecado o #soyunjudasiscarioteescupeme.

- Y por último, marcar la X a favor de la Iglesia en su declaración de la Renta. 

Pasado un periodo de un año, el hijo o la hija pródiga será sometido a la valoración de un jurado, el cual, decidirá si la persona es digna de volver a pertenecer a la Institución, y si realmente ha cumplido con cada uno de sus deberes eclesiásticos. Le espera un arduo trabajo a la Popegirl, o no.

Aun así, les deja un regalín en forma de campaña viral super molona y se compromete formalmente a escribir más a menudo.