sábado, 15 de octubre de 2011

Sin foto, como los libros de los mayores

CAPÍTULO 1 http://ellazolazy.blogspot.com/2011/10/radionovela-por-uno-mismo.html?spref=fb

CAPÍTULO 2 La mosca que hablaba más de la cuenta

.....somos como bien dice una de vuestras expresiones, tan pesadas, tan pesadas, que hasta en la RAE aparece una foto nuestra junto a ese término.  Aunque esto tampoco debería ser signo de orgullo, ya que según tengo entendido últimamente a los de la RAE se le ha ido un poco la mano con esto de permitir entrar a cualquiera en su diccionarillo.  Véase el ejemplo de almóndiga. (Qué ni el Word la reconoce)

En fin, como habréis comprobado, divago. No es algo nuevo lo llevo haciendo desde los 7 días, hace ese mismo tiempo. Ya se lo advirtió mi tutor a mi padre antes de morir: “tengo desde hace tiempo la mosca detrás de la oreja, no puedo ocuparme de alguien que se entretiene con las moscas;  es como matar moscas a cañonazos, yo sólo te lo advierto, por si las moscas”  Parece ser que no era yo el único que divagaba.

A partir de ahora prometo ir al grano. 

Como dije vivía en Estambul, concretamente en el suroeste, en un barrio que dejaba mucho que desear pero que satisfacía ampliamente mis necesidades.  Este barrio además se encontraba cerca de un lugar desde el cual, cada día, cientos de enormes máquinas voladoras levantaban el vuelo de una forma similar a la nuestra, desaparecían en el cielo  y tras un periodo de tiempo volvían trayendo a nuevas personas. 

Extraño proceder pensaba yo, aunque en realidad ¿Por qué me preocupaba yo de estas cosas cuando en poco tiempo dejaría de existir? No sería yo quien rompiera una de nuestras normas que era no salirse de lo habitual, por algo nos llaman mosca común.  

Somos como los chinos, ¿Qué pasa cuando muere un chino? Pues que quedan otros mil millones. 

¿Qué pasa cuando una de nosotras muere, ya sea de vieja, vilmente asesinada o sometida a vejaciones como la inquisitiva extirpación de alas o patas? Pues nada, no pasa nada en la vida real, parece ser que esto no se considera maltrato de animales; pero apuesto a que si estuviéramos en un videojuego el jugador ganaría veinte puntos.

Así que estaba yo alimentándome de una deliciosa mierda turca a la vez que discutía con una de esas moscas verdosas chulescas que brillan con el sol cuando de repente, un olor a cientos de metros de distancia se introduce por mi nariz y me obliga forzadamente a dirigirme hacia esa explosión dulce y embriagadora retirando toda la atención que tenía sobre el asunto de mierda...

continuará...

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