martes, 19 de julio de 2011

Memorias de cómo fui secuestrado por Steven Spielberg

Todo comenzó un tarde de verano cuando fui elegido para llevar a cabo una misión fundamental para mi supervivencia y la de los demás seres de mi especie.
La misión consistía en bajar a la tierra para adquirir un cargamento de lo que vosotros llamáis marihuana.
Hace miles de años en mi planeta existían millones de plantas de este tipo, pero tras la colisión de un meteorito éstas empezaron a desaparecer rápidamente aunque tratáramos de evitarlo a toda costa.
Así una vez que acabamos con nuestro principal complemento alimenticio, por decirlo de alguna manera, nos encaminamos hacia su búsqueda desesperada con el objetivo de evitar el temido mono del que hablaban nuestros antepasados en las sagradas escrituras.

Por cierto que descortés por mi parte no haberme presentado, mi nombre terrícola os resultará bastante familiar, E.T, el mismo E.T en el que estáis pensando, el único e inigualable protagonista de la película que lleva el mismo nombre.

Pero sigamos con la historia.

Llegamos a la conclusión de que debíamos encontrar una solución rápida y eficaz, así que por medio de una agencia de contactos que buscó por varios planetas, vías, constelaciones y demás llegamos a la esperada solución.

Un planeta en el que se cultivaba esta planta resultó ser la Tierra, contactamos con unos humanos y el trato que establecíamos consistía en el trueque de marihuana por plutonio, metal que abundaba en nuestro país y que solamente se usaba para la cosecha de tomaco.

De esta forma quedamos con ellos un día de verano, concretamos latitudes y aterrizamos. Yo tendría que desplazarme unos doscientos metros hasta alcanzar una desierta estación de gasolina en desuso, estación que no estaría tan desierta como se pensaba en un primer momento; daba la casualidad de que estaban rodando allí  un anuncio dirigido por Steven Spielberg. Traté de evitar ser visto y volver por donde había venido, abortado la misión, pero fue demasiado tarde todo ocurrió muy rápido y pronto me vi cubierto por un saco y capturado por un grupo de personas.

Pasé varias horas encerrado en una habitación. Más tarde y dado que yo no mostraba ningún signo de agresividad por mi parte, estos empezaron a relajarse y a tratarme como si de un niño indefenso se tratara. Tras rodar el anuncio, me trasladaron y estuve viviendo por un tiempo en la casa del mismísimo Spielberg hasta que este pensó lo que hacer conmigo.

Los días transcurrieron y una mañana tras una mala noche, el director pudo visualizar su futuro gran éxito: E.T.

Hasta que consiguiera la financiación necesaria y se escribiera el guión yo seguiría gozando de una vida de lujo hollywoodiense, pero aunque estaba bien cuidado y atendido, echaba de menos y continuaba preocupado por el estado de mis compañeros, ya que desde hacía algún tiempo estaba empezando a acusar en mi propia piel el mono por la falta de marihuana en sangre. Muchos jardines muchas plantas pero de esto último nada de nada, y yo que pensaba que en el mundo del cine había mucho vicio...

Pero bueno al final la película empezó.

Mi papel era bastante sencillo solo debía interpretarme a mi mismo, incluso llegué a tener dos frases "mi casa" y "teléfono", básicamente surgieron de forma fortuita; en realidad yo solo quise decir "me quiero ir a mi casa y denme un teléfono por favor" pero resulta que de poco sirvió ya que todo el mundo explotó en una carcajada y seguir rodando, una mera anécdota.

Una tarde mi salud empeoró terriblemente, el mono terminó por influir en mi estado anímico y físico. Todos temieron por mi vida, aún así no dudaron en cambiar el guión y utilizame en ese estado para terminar la película. No les guardo rencor y menos desde que me enteré de que en un principio la pelicula iba a acabar conmigo casándome con otra extraterrestre y montando un restaurante temático. Pero gracias a Midios como me puse tan mal decidieron cambiar el guión y finalmente caí enfermo en la película también.

¿Qué cómo reviví tan rápidamente y pude lograr rodar las últimas escenas en perfecta condiciones? pues muy sencillo porque olí el humo de un porro de marihuana de alguien que pasaba por allí y que por supuesto NO pertenecía al set de rodaje.

De este modo pude recuperar mis super poderes y realizar la llamada de emergencia que me rescataría y me llevaría de nuevo a mi planeta. Mis congéneres me localizaron y acudieron en un tiempo record, ya que entre otras cosas estaban a punto de acabar con sus existencias, hijos de alien.

Steven aunque apenado tuvo que dejarme marchar.
Como agradecimiento y pago a mi trabajo diario, y por no denunciarle al Instituto de Minorías Étnicas, me consiguió un enorme cargamento de marihuana, regalo con el que todo E.T sueña en su vida y que llena su corazón de paz y amor...

FIN

No hay comentarios:

Publicar un comentario