martes, 7 de junio de 2011

Quién le diría vete a Alemania Pepe


En la llamada crisis del pepino todo el mundo habla de las grandes pérdidas económicas del sector, de rectificaciones,de pérdida de imagen… pero aquí nadie ha tratado de averiguar lo que realmente están viviendo y sintiendo los protagonistas  de la crisis: los pepinos.
 Ayer tarde recibí un correo con la triste historia de Pepe el pepino, os cito textualmente:

Querida Popegirl
Tú no me conoces ni me conocerás, ya que pocos son los días que me quedan con vida; por si no lo sabes la vida útil de un pepino normal tras ser cortado es de unos quince días. Mi situación es desesperada, lo sé, pero tengo que hacer un último esfuerzo con el fin de cumplir mi última voluntad antes de secarme como un pimiento.
Me he puesto en contacto contigo porque leí la historia de Llin & Llan: los cacahuetes siameses, y dado que pudiste en su tiempo reflejar la historia de dos frutos secos creí que no te resultaría tampoco complicado comunicar la de una hortaliza fresca y sana como yo, pese a lo que dicen algunos.
Nací  en un pueblo de Málaga, tuve el desarrollo de un pepino normal, me casé y formé una familia. Como cualquier padre sueño con que mis hijos sean destacados pepinillos, pero ¡ahora parece todo tan incierto!
 Hace ya casi una semana me trajeron a este frío país “¡Vente a Alemania Pepe!” dijeron bajo  pretextos como “En ningún otro lugar te tratarán con tanta estima”, “Los mejores pepinos acaban aquí”, “En España tu y yo sabemos que no se nos valoran lo suficiente”  “Aquí hay oportunidades tío Pepe”
Así pues, y no teniendo casi otra salida elegí formarme en una de las mejores empresas, o “universidades” como las llamamos nosotros, FRUNET.
Una de esas donde solo van pepinos que prometen, pepinos de calidad. Las pruebas de acceso son extremadamente estrictas.
 Una vez que eres aceptado su objetivo fundamental es aumentar tu valor: te lavan, te envasan, te protegen e incluso te hacen exámenes sorpresa con el fin de evitar el dopaje de algunos pepinos para parecer más dotados.
Una vez que te creen suficientemente preparado física y psicológicamente, te ofrecen un destino, en mi caso como ya dije anteriormente fue Alemania.
 Mi señora, la cual, también se preparó en la misma “facultad” fue seleccionada para partir justo dos días después de mí  con el mismo destino.
Pero fue entonces cuando la crisis estalló. Toda una vida llena de ilusiones y esperanzas para acabar en un almacén a las afueras de Berlín; gran injusticia motivada por la impaciencia de unos políticos con más ganas de conseguir apoyos que de resolver problemas reales, y paro de quejarme porque ese no es el motivo que me ha llevado  a escribirte esta carta, sino saber el paradero de mi mujer y gran amada Pitita.
Desconozco si salió de España, llegó a Alemania o finalmente se quedó a medio camino; lo único en lo pienso ahora es en lo mucho que me gustaría hablar con ella y hacerle saber lo mucho que la quiero.
Por ello pido colaboración ciudadana tanto humana como hortofrutícula.
Si yo salí el 27 de mayo, se supone que Pitita lo haría dos días después, el 29 de mayo.
 Mi contacto en FRUNET no contesta mis mensajes, y no le culpo debido a la revolución que actualmente debe haber en la empresa, solo pido que si alguien tiene alguna noticias o indicio de esa partida o no partida se pongan por favor en contacto con la Popegirl para que ella me lo haga saber a mí.
Muchas gracias.
Te quiero mi pepina, os quiero mis pepinillos.

(Os adjunto una foto de mi boda por si la reconocéis. Ahora es como la de la foto pero sin vestido de novia)


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